Tratamientos dentales

Buenas noticias para las personas que sufren de este problema: no hay solo una, sino múltiples soluciones permanentes para decidir. Entre las opciones más importantes y útiles se encuentran los implantes dentales. Si bien los dentistas ofrecen la posibilidad de colocar implantes dentales, pueden reemplazar tanto la raíz como la corona del diente ofreciendo reemplazos funcionales, de aspecto natural y duraderos.

Los beneficios de los implantes dentales son numerosos; sin embargo, los pacientes deben comprender que esta cirugía dental es mucho más intrusiva en comparación con las extracciones simples. Por lo tanto, aunque las diversas ventajas de los implantes dentales los convierten en una opción dental atractiva, las personas deben familiarizarse con el proceso para mejorar sus posibilidades de un resultado exitoso.

El procedimiento de implantación dental generalmente se realiza en tres fases principales:

Estas fases pueden tardar varias semanas o, más comúnmente, meses en completarse. El cuidado bucal integral en el hogar, combinado con la asistencia profesional del consultorio del dentista, aumenta significativamente las posibilidades de un proceso de implante dental fluido y exitoso. Los pacientes deben comprender las implicaciones de cada etapa del tratamiento y explorar las mejores formas de mantener una sonrisa fuerte y duradera.

Definición y tipos de implantes dentales

Los implantes dentales son en realidad objetos hechos de titanio o circonio, que pueden tener varias formas, grosores y longitudes. El implante se puede comparar fuertemente con un tornillo con una punta estrecha. Esto nos ofrece beneficios. Si es un tornillo que se expande o rompe la base en el caso de implantarse en el hueso, el orificio es más grande solo en la base de la osteotomía. Otro tipo de implante que se ha dado a conocer recientemente son los implantes cigomáticos. Estos tienen mucha más longitud ya que se implantan en el cuerpo del hueso cigomático. Por esa razón, se colocan en casos muy graves de atrofia maxilar. Se coloca un puente o prótesis sobre los implantes. La que se instala aquí es provisional. Es decir, cumple su función, se sostiene, se muerde, se mastica, pero se coloca por un tiempo a medida que las encías se mueven en respuesta a las primeras etapas de curación ósea. Después de varios meses, el especialista la desmonta y coloca los implantes. Solo entonces se coloca la prótesis definitiva.

Solo una persona que estudia implantología puede colocar implantes dentales; por lo general, son algún tipo de dentista, a veces expertos maxilofaciales o cirujanos dentales que han ampliado su formación de manera experta. Los implantes tienen una pequeña ranura para que al morder y aplicar la fuerza de la mordida, proporcionen estabilidad y soporte a los dientes. La fuerza de la mordida, y por lo tanto la capacidad de masticar y comer, regresa de forma natural. Aparte de la estética y de poder morder de forma confirmada, también nos ofrece otro beneficio. El hueso es reabsorbido por el cuerpo solo si es necesario. El cuerpo invierte la menor cantidad de energía para mantener esos espacios que apenas se usan, ya que la forma de vida no se forma y desaparece. Es un poco como la atrofia del músculo de una persona sedentaria que tiene un brazo o una pierna atascada. Los músculos comienzan a atrofiarse y pierden fuerza. Lo mismo ocurre en la boca con el hueso alveolar y los senos maxilares. Cuando se coloca un implante, también se coloca una nueva raíz. Los huesos interpretan este hecho como una señal de estabilidad. Por lo tanto, en aquellas áreas con implantes, el hueso se mantiene por más tiempo, o eso es lo que sucede en muchos casos.

El procedimiento de implante dental

Los implantes dentales son tornillos de titanio permanentes colocados en la mandíbula y restaurados con componentes dentales adicionales. Un solo implante dental generalmente se restaura con una corona que se ve, se siente y funciona como un diente real. La colocación de implantes dentales es un procedimiento quirúrgico menor completado por un cirujano oral. Dadas las variaciones biológicas que comienzan desde el diente hasta la encía, el hueso y el suministro de sangre, cada implante dental que se ofrece al paciente es un producto hecho a medida absolutamente único. El más inteligente de nuestros dientes no permitiría tal invasión quirúrgica. Mientras que los injertos más delgados necesarios en implantología miden 1 mm de grosor, el taladro más pequeño tiene un diámetro de 2 a 2,2 mm. Con las tecnologías aplicadas disponibles, el enfoque óptimo para la implantología dental es mantenerse dentro de los límites seguros disponibles para evitar cualquier riesgo, fuerza o desperdicio innecesario.

Antes de colocar los implantes, es necesario un examen visual, radiográfico y clínico exhaustivo para evaluar la cantidad, el volumen y la calidad del hueso disponible en el sitio propuesto para el implante. Si hay poco o ningún hueso en el área propuesta para el implante dental, pueden ser necesarios dispositivos o materiales de injerto especiales. Si se realiza una sola incisión de forma natural y se cierra herméticamente después de realizar la preparación ósea mínima necesaria, debería producirse una curación más rápida sin dañar el suministro de sangre. Esto reduce en gran medida la tasa de pérdida de implantes debido a la falta de formación ósea, morbilidad y costos. En la gran mayoría de los casos, el implante clásico de tornillo de titanio se puede colocar con una masculinidad única y una invasividad mínima, de forma asequible para el paciente, lo que le permite proceder inmediatamente a la función inmediata o temprana durante la fase de visita de tres días, después de lo cual se colocan coronas, dentaduras postizas o puentes duraderos.

Colocación quirúrgica de implantes

Antes de la colocación quirúrgica de los implantes dentales, es necesaria una radiografía panorámica o tomografía 3D para determinar la altura y anchura del hueso y las estructuras anatómicas como el nervio mandibular, la cavidad nasal o los senos maxilares, que son cruciales para una cirugía segura que no implique ningún riesgo para el paciente. El procedimiento implica proporcionar el anestésico adecuado, las incisiones y la disección adecuadas, así como el uso de diferentes taladros y sistemas de preparación, habiendo estudiado ya la guía quirúrgica que el prostodoncista utilizó para guiar la colocación del implante. Cuando los implantes dentales se colocan en el maxilar acortado, generalmente es necesario un injerto de seno.

Este es un procedimiento quirúrgico que se utiliza para reemplazar o mejorar las estructuras alrededor de los dientes del paciente, entre las cuales se encuentra el seno maxilar, utilizando hueso del cuerpo del paciente. Este procedimiento se realiza para aumentar el soporte óseo o la altura ósea para que haya un mejor pronóstico para los implantes colocados en un área con una cantidad insuficiente de hueso en la región posterior del maxilar superior. El aumento interno se utiliza para simular el piso del seno maxilar y para facilitar un tratamiento seguro en caso de perforación utilizando un osteótomo.

Proceso de osteointegración

La osteointegración es una conexión estructural y funcional directa entre el hueso vivo ordenado y la superficie de un implante que soporta carga. Un implante osteointegrado se define como un componente que está anclado directamente al hueso, proporcionando soporte para un diente artificial que también imita la función natural del diente. Se ha demostrado que numerosos factores afectan la calidad de la osteointegración. Este proceso ocurre después de un breve contacto óseo con la superficie del implante, seguido inmediatamente por la curación del hueso alveolar.

El concepto de osteointegración se originó en Suecia como un descubrimiento paralelo en estudios ortopédicos tanto experimentales como clínicos. El objetivo del desarrollo de la técnica de implantes dentales era diseñar una fijación con el objetivo de establecer una función ósea-muscular de soporte de carga a largo plazo, incorporando específicamente un período de "sin carga" durante un período de curación necesario de cuatro a seis meses.

Factores de osteointegración:

Los factores primarios que influyen en la osteointegración entre el tejido óseo circundante y el implante incluyen:

El proceso ocurre inmediatamente después de un breve contacto entre la superficie del implante y el hueso, lo que permite una rápida curación del hueso alveolar. El descubrimiento de la osteointegración se realizó de forma independiente en Suecia a través de investigaciones ortopédicas tanto experimentales como clínicas. Este desarrollo tuvo como objetivo establecer una función ósea-muscular anatómica de soporte de carga a largo plazo, con la inclusión crucial de un período de "sin carga" que dura de cuatro a seis meses para garantizar una curación adecuada.

Antes de la colocación quirúrgica de los implantes dentales, es necesaria una radiografía panorámica o una tomografía 3D para determinar la altura ósea, el ancho óseo y las estructuras anatómicas como el nervio mandibular, la cavidad nasal o los senos maxilares; esto es crucial para un procedimiento quirúrgico seguro y sin riesgos para el paciente.

El procedimiento implica anestesia adecuada, incisiones y disección adecuadas, así como el uso de diferentes taladros y sistemas de preparación examinando de antemano la guía quirúrgica que el prostodoncista utilizó como guía para la colocación del implante.

Cuando los implantes dentales se colocan en el maxilar acortado, generalmente es necesario un injerto de seno. Este es un procedimiento quirúrgico que se utiliza para modificar o fortalecer las estructuras alrededor de los dientes del paciente, incluido el seno maxilar, utilizando hueso extraído del cuerpo del paciente.

Este procedimiento se realiza para aumentar el soporte óseo o la altura ósea con el fin de proporcionar un mejor pronóstico para los implantes colocados en un área con cantidad de hueso insuficiente en la región posterior de la mandíbula superior. El aumento interno se utiliza para imitar el piso del seno maxilar y garantizar un tratamiento seguro en caso de perforación mediante el uso de un osteótomo.

  • Factores arquitectónicos
  • Características de la superficie
  • Factores macroscópicos
  • Factores microscópicos
  • Factores mecánicos

Beneficios de los implantes dentales

Los implantes dentales protésicos son ampliamente reconocidos por restaurar la función oral, la estabilidad oclusal y preservar el nivel óseo. Sin embargo, estos no son sus únicos beneficios. Los implantes también tienen varias ventajas sobre otras restauraciones, como puentes dentales, prótesis dentales parciales y dentaduras postizas completas. Los beneficios adicionales de los implantes dentales incluyen ayudar a mantener el hueso y asegurar los tejidos blandos, conveniencia y limpieza, comodidad y confianza, y estética mejorada. Los implantes dentales protésicos son muy efectivos e incluyen aspectos como mejorar la función de masticación, la estabilidad masticatoria, la fonética mejorada, dispositivos protésicos adicionales mínimos o nulos, no requerir soporte de los dientes adyacentes e incluso autoportantes afectados por restauraciones simples, especialmente para dentaduras postizas parciales o completas. Los pacientes a menudo reciben implantes sin ser conscientes de las restricciones causadas por otros métodos más tradicionales de soporte o uso. Las encuestas comunitarias han informado que los pacientes generalmente están satisfechos con sus implantes dentales, aceptan su restauración y disfrutan de una mejor calidad de vida debido a su capacidad para comer y sonreír. Además, la colocación de implantes se asocia con una mayor satisfacción del paciente que la terapia protésica convencional. En la mayoría de los casos, una sola dosis de implante es suficiente para la restauración, aunque la frecuencia puede variar según la ubicación del implante. Los implantes dentales son restauradores duraderos y duran más que otros tipos de dentaduras postizas.

Estética y funcionalidad mejoradas

Los implantes dentales diseñados para reemplazar los dientes faltantes son estructuras sintéticas que se colocan en el área del diente, generalmente hechas de titanio o metal de circonio. Los implantes dentales se colocan en la mandíbula donde proporcionan una solución funcional y estética. Los implantes dentales se utilizan hoy en día para superar las deficiencias dentales, siendo el área de problema principal la pérdida de dientes. A partir del día en que se pierde la estructura del diente y la raíz, a veces se pasan largas horas con dientes faltantes y se pueden encontrar problemas regulares. Con los implantes dentales, los pacientes pueden volver a su vida normal después de un cierto período de tiempo. Otra ventaja es que no tienen efectos adversos en los dientes de la boca; solo se aplican en el área donde se pierde el implante, por lo que no entran en contacto con ningún diente de la boca.

La pérdida de dientes plantea muchos problemas, incluida la insatisfacción estética de las personas, así como graves insuficiencias en la comunicación, los hábitos de masticación, la estructura ósea y facial. Cuanto más corto sea el tiempo que una persona permanece con dientes faltantes, más grave se vuelve la situación. Quienes pierden primero los dientes frontales sienten el problema de forma más aguda. La pérdida de dientes no se limita solo a preocupaciones estéticas. La mayoría de los pacientes que se quejan de la pérdida de dientes sufren de una nutrición poco saludable, así como de una disminución de la calidad de la comunicación social. Los implantes dentales son soluciones rápidas y efectivas para la satisfacción y funcionalidad del paciente, y son abordados favorablemente por ciertos grupos. La característica más importante de los implantes dentales es que son muy similares a los dientes naturales y, por lo tanto, tienen un aspecto natural.

Después de aplicaciones exitosas de implantes, puede haber una mejora psicológica, caras sonrientes y comodidad al hablar, lo que permite a los usuarios ganar confianza. Si es necesario, pueden masticar mejor usando sus dientes sanos. Cumplen un propósito muy importante y beneficioso para los pacientes. Los implantes dentales son materiales casi invencibles. Los usuarios recuperan su vida normal en poco tiempo y viven sus días como si no estuvieran usando el implante. Están estructurados con el objetivo de crear un beneficio para la persona y son muy exitosos en este sentido. Después de los implantes dentales, los beneficios y ganancias que cualquiera recibe son muy importantes. Con los implantes dentales, las personas se salvan de muchos problemas que no pueden superar solo con dentaduras postizas y puentes. Masticar puede causar dolor, hinchazón o incluso sangrado en las encías.

Los implantes permiten a las personas escapar de estos problemas. Además, el hecho de que estos dientes no estén vivos no significa que nunca se descompondrán. Los implantes dentales mejoran su vida al abordar estos problemas. Además, se debe evitar la aplicación a largo plazo. El cuidado de ellos es importante, regular y hay algunos puntos que deben abordarse para la permanencia. Los implantes dentales, puentes u otras soluciones están diseñados con tecnología moderna y son fáciles de usar. Casi no tienen diferencia con los dientes normales, y los usuarios pueden comprender sus debilidades. Se pueden diseñar de acuerdo con la boca de la persona. Una apariencia y estructura suaves son sus características más importantes. Sin embargo, está claro que no son observables en absoluto. No requieren ningún cuidado adicional; no tienen mantenimiento. Esto los hace muy atractivos para muchas personas y les permite vivir libremente. El implante refleja la imagen de su sonrisa de una manera más brillante y no interfiere con ningún otro diente. Todas estas fortalezas hacen de los implantes dentales el trampolín más lógico para reemplazar los dientes faltantes.

Preservación de la densidad ósea

El hueso estimula la mandíbula, enviando señales que son esenciales para mantener una densidad ósea óptima. Sin dientes, la mandíbula ya no se estimula y comienza a perder su densidad. La mandíbula también puede reabsorberse hacia adentro, causando un aspecto ahuecado. Esto tiene consecuencias para el paciente, ya que pierde el hueso que tenía y que podía soportar el tejido blando. Para los pacientes que reemplazan un arco completo de dientes, la mandíbula requiere un área grande para soportar el injerto óseo necesario para el proceso. El borde del injerto presenta una ventana, que permite la movilización de la capa osteogénica. Luego se instala el injerto, lo que permite una rápida unión al hueso y la estabilidad necesaria. Con la preservación del ancho y la altura de la cresta alveolar, los implantes se pueden colocar en su posición prevista, respaldados por el volumen óseo existente. Estos son importantes tanto para el éxito a corto plazo con la estabilidad inicial del implante como para el éxito a largo plazo con la función y la estética restauradas. Con el tiempo, estas condiciones favorables pueden perderse, lo que puede desencadenar la necesidad de aumento. El paciente que espera la rehabilitación a través de la osteointegración del implante tendrá los implantes instalados cuando la densidad de la cavidad receptora sea baja, lo que es negativo para el pronóstico del caso. Eso puede alterar la posición y la cantidad de los futuros injertos óseos necesarios.

Posibles complicaciones y riesgos

Se están desarrollando y presentando tratamientos agresivos de carga inmediata mediante el uso de protocolos que minimizan el riesgo de los problemas más comunes. Dependiendo de si se utilizan implantes mandibulares o maxilares, aproximadamente el 0,5% o el 1,6% de los pacientes experimentarán complicaciones graves en los 24 meses posteriores a la cirugía. En la mandíbula, el 1% de los tornillos utilizados para anclar la prótesis dental pueden dañarse al implantar los tornillos en las células pintadas de las cabezas del implante o en los huesos. Pueden surgir diferentes patologías de los senos maxilares, aunque son raras. Un mayor gasto es el manejo de estos casos. Hay que admitir que los costos y la compatibilidad de las técnicas de implantación con la vida social de un paciente no se han explicado bien debido a la falta de ensayos controlados aleatorios o estudios de cohortes extensos, metodológicamente sólidos y bien realizados. El tratamiento antitrombótico, asociado con un mayor riesgo de hemorragia en el sitio adjunto durante los procedimientos de implantes dentales, es un riesgo para las personas, en particular para las que toman agentes antiplaquetarios orales.

Infección y rechazo

La infección de los implantes dentales se puede atribuir a la microflora nativa del huésped, la respuesta inmune debilitada del huésped y técnicas quirúrgicas inadecuadas o un implante desconocido por el cirujano, lo que lleva al alojamiento directo de bacterias, otras entidades patológicas y las microrranuras. Tales eventos indeseables tienen más probabilidades de ocurrir durante la cirugía porque el suministro de oxígeno al implante disminuye y las condiciones ácidas aumentan, reduciendo la riqueza de la saliva y sus sustancias inhibidoras bacterianas inherentes. Este es especialmente el caso en cirugías cerradas. Los microorganismos poseen un mecanismo coordinado para unirse y asentarse en compuestos de titanio que ayudan con su difusión, modificándolos para que estos microorganismos puedan persistir en la superficie de cualquier implante intermediario de tejido blando. Los síntomas clínicos de la periimplantitis son los mismos que los de la periodontitis y, por lo tanto, no son necesarios para el diagnóstico. El sangrado, la profundidad de la bolsa marcada o la supuración pueden ser indicativos de una infección, con inductores específicos asociados con implantes dentales, como los desencadenados por ciertos impactos repentinos, la colocación en un área seca, la perforación de hueso compacto y las vibraciones o movimientos no planificados que aumentan las posibilidades de que la estabilización no se adhiera a las cavidades corporales, evitando el sobrecalentamiento. Estos pueden ser eludidos por los operadores que introducen técnicas de perforación por pasos y otras técnicas modernas. Otros sitios de resiembra de bacterias incluyen la inserción de oxígeno y la liberación de neutrófilos, la remodelación de tejidos y el vuelco de implantes viejos, forzando a las bacterias a otras áreas del cuerpo.

Daño a los nervios

En al menos el 1% de los casos de implantes dentales, el paciente sufre una lesión nerviosa. Como estas lesiones afectan el nervio mentoniano, una rama del nervio trigémino, también pueden tener graves consecuencias. Estas ramas son responsables de sentir y proporcionar sensación en el mentón, el labio inferior, la encía inferior y los dientes unidos a ellos. Después de la cirugía de implantes, algunos pacientes pueden experimentar dolor en el área del implante. En casos extremos, si el implante toca el nervio mentoniano, puede ocurrir daño permanente a los nervios, lo que resulta en que el paciente experimente entumecimiento. Aunque esto suele ser temporal, la afección puede ser permanente en casos graves. Es posible que posteriormente sea necesario retirar el implante. El tamaño de la osteotomía y la secuencia de perforación son menos importantes, ya que no se ha demostrado que una mayor distancia del nervio minimice el daño. El método de inserción del dispositivo, la dirección u otras características de control de perforación pueden reducir el riesgo. Los errores de juicio en la planificación y preparación pueden provocar una lesión nerviosa.

El daño a los nervios puede ocurrir cuando el cirujano es demasiado agresivo con la colocación del implante, si los implantes se colocan en la posición incorrecta, cuando los implantes son simplemente demasiado largos o cuando el implante se coloca en una estructura anatómica subyacente desfavorable. Minimizar la lesión nerviosa debería ayudar al resultado del implante dental o cualquier cirugía dental. A pesar de un plan de tratamiento bien preparado y una operación realizada minuciosamente, pueden ocurrir accidentes. Si el cirujano ha informado al paciente de los riesgos potenciales y ha manejado la situación de la manera correcta, el paciente no podrá presentar reclamaciones por ningún resultado negativo del proceso dental. El capítulo explora las principales complicaciones de los implantes por problemas de nervios y senos paranasales. Los problemas particulares, si no se manejan de la manera correcta, se relacionan con aspectos médico-legales cuando los pacientes eligen demandar o hacer una reclamación por su lesión debido a daño a los nervios. El dentista tiene ciertos requisitos legales, incluida la necesidad de consentimiento por escrito y asegurarse de que el paciente sea consciente de los riesgos asociados, y debe estar preparado para explicar lo que se ha hecho.

FAQ

¿Qué son los implantes dentales?

Los implantes dentales son esencialmente raíces dentales artificiales, generalmente de titanio, colocadas quirúrgicamente en la mandíbula para soportar las coronas, puentes o dentaduras postizas que reemplazarán los dientes faltantes.

¿Quién es un buen candidato para los implantes dentales?

Los buenos candidatos incluyen aquellos con: Buena salud bucal y general, suficiente hueso de la mandíbula para soportar el implante, o estar dispuestos a someterse a un injerto óseo, encías sanas, sin hábito de fumar o dejar el hábito de fumar durante el período de curación.

¿Cómo cuido los implantes dentales?

Los implantes se cuidan al igual que sus otros dientes: Cepillado con pasta de dientes, dos veces al día, uso de hilo dental a diario, enjuague bucal antibacteriano, seguimiento regular con el dentista, incluida la limpieza profesional.

¿Se pueden realizar implantes dentales en cualquier persona?

Casi cualquier persona es un candidato, pero las siguientes condiciones pueden requerir preparación con precauciones adicionales o alternativas: Pérdida ósea grave que puede requerir injerto óseo, enfermedades graves de las encías, fumadores agresivos, afecciones médicas como diabetes no controlada y trastornos hemorrágicos.

¿Los implantes dentales se sienten como un diente real?

Sí, está diseñado para que los implantes dentales se sientan y también funcionen como dientes naturales. Muchos informan que olvidan rápidamente que tienen implantes.

¿Puedo comer normalmente una vez que se aplican los implantes dentales?

Después de la curación, la mayoría de los alimentos se pueden consumir sin restricción; sin embargo, durante el período de curación, es mejor evitar alimentos duros o masticables mientras se permite que el área sane adecuadamente.